Día del pensamiento Eskaut

Día del pensamiento Eskaut

El pasado sábado 22 de febrero celebramos el Día del Pensamiento Eskaut. Este mismo día, hace unos cuantos años, nacieron Robert Baden-Powell y su mujer Olave Baden Powell, quienes fundaron el movimiento eskaut con la intención de mostrar a los jóvenes que era posible transformar la sociedad. Empezó como algo muy pequeño, y hoy en día se ha convertido en un movimiento mundial, presente en más de 150 países.

Desde Gaizkinak vamos a contaros lo que significa este estilo de vida con testimonios de diferentes miembros de la manada.

 

“El escultismo me ha aportado amplitud de miras, ya que me ha permitido conocer realidades ajenas.”

“El escultismo me ha brindado la oportunidad de formar parte del proceso de desarrollo de la chavalería local, algo que me realiza con creces.”

“La filosofía eskaut significa respeto hacia los demás, a la naturaleza y por ti mismo. Sin dejar de lado esa predisposición a generar ese impacto positivo que tanto nos caracteriza.”

“Decidí ser monitor motivado por devolver la experiencia que viví en su momento y por contribuir activamente al desarrollo del grupo. El equipo de monitores me ha acogido con los brazos abiertos, con el que me enorgullezco de trabajar codo con codo.”

Ekaitz, monitor

“Ser eskaut me ayuda a ver la vida desde un punto diferente, es decir, trabajamos por transformar el mundo en el que vivimos, analizamos nuestro entorno más cercano y trabajamos por cambiar aquellas cosas que no nos gustan.”

“Trabajar con la chavalería supone un aprendizaje continuo, y estar abierta a aprender de ellos es algo maravilloso.”

“Llegué al movimiento de casualidad y ahora mismo es una prioridad en mi vida.”

“Considero que no solo soy eskaut cuando estamos en las actividades del grupo, o cuando nos formamos. Soy eskaut en todos los momentos y en todas las situaciones de mi vida.”

Raquel, monitora

“La filosofía eskaut trata de trabajar unidos en la creación de un mundo mejor, con gente más consciente de que debemos cuidar nuestro entorno, pelear por que la gente sea feliz consigo misma y con los demás y donde día a día podamos seguir creciendo para mejorar como personas.”

“El eskaut me aporta amigos, experiencias, esperanza, la oportunidad de trabajar con otras personas, de otras edades, a veces incluso de otros lugares e ideologías para trabajar en una única idea común, que es dejar todos este mundo mejor de cómo lo hemos encontrado.”

“Cuando era pequeña y aún no entendía el sentido global del movimiento, yo quería ser monitora para poder dar a otros lo que a mi me dieron. Ahora, que entiendo esto como algo más que un voluntariado sé que sigo escogiendo ser monitora porque este movimiento es parte de lo que soy y porque creo fielmente que merece la pena pelear por educar y crecer en los valores que el movimiento eskaut.”

“Es una manera de crear reino olvidándonos de las formalidades y centrándonos en lo importante, la gente que nos rodea.”

Arantza, monitora

 

“Veo el escultismo como un estilo de vida. Sacar lo mejor de mí, estar dispuesta a ayudar en todo momento, querer y respetar a las personas tal y como son, y sobre todo dejar los prejuicios de lado.”

“Pertenecer a Gaizkinak me ha brindado la ilusión de seguir creciendo en esta gran familia. He encontrado mi sitio, y me ha enseñado a no tener miedo de ser quien soy.”

“De los peques he aprendido a afrontar las dificultades con alegría.”

“Decidí ser monitora para poder transmitir todo lo que he aprendido de las experiencias vividas, tanto de la chavalería como del equipo de monis. Me alegro de poder ser luz para la chavalería, acompañarles para que encuentren su sitio y descubran quienes son.”

Alazne, monitora

“La filosofía eskaut se basa en el altruismo, el respeto y la libertad. Altruismo en cuanto a pensar primero en los demás antes que en ti mismo, y enriquecer el alma construyendo esperanza por el simple hecho de que es lo correcto. Respeto en cuanto a cuidar al prójimo, cuidarse a uno mismo y cuidar el entorno. Y libertad en cuanto a dejar de lado el miedo y abrazar tu diferencia. Ser libre, en el sentido humanista de la palabra “libertad”.”

“El eskaut es aprendizaje en doble dirección. Los chavales aprenden de nosotros actuando nosotros como sus referentes, y nosotros aprendemos de ellos. Ser eskaut es un recordar constante de lo importante que es que, por mucho que pase el tiempo, hay que seguir disfrutando como niños.”

“Cuando conocí el movimiento, me maravilló tanto que quería formar parte de él. La mejor manera de construir futuro es haciendo que los jóvenes sean buenas personas, valientes, humanas y libres, así que decidí construir con ellos.”

Jon Ander, monitor

“Para mi ser Eskaut es construir un mundo mejor desde el servicio a los demás, cuidando y disfrutando del entorno.”

Raúl, monitor

“Ser eskaut me aporta diversión, alegría, cariño, ser querida dentro de un grupo de personas y ser mejor persona.”

“Acabé siendo monitora porque estaba en un momento en el que estaba medio perdida en mi vida, y encontré algo nuevo de mí. Encontré un grupo en el que se me valoraba tal y como era.”

Leire, monitora

 

“El escultismo es una filosofía de vida en la que se enseña el respeto por la naturaleza, la tolerancia, la igualdad, el compañerismo, la actividad física y la capacidad de superar adversidades e incomodidades.”

“El escultismo me ha ayudado a evolucionar como persona. Me ha hecho ver las cosas desde otras perspectivas y he cambiado mi forma de pensar en algunos aspectos.”

Mikel, monitor

 

“La filosofía se centra en pensar en los demás antes que en ti misma.”

“El grupo me aporta muchas cosas, desde valores hasta momentos increíbles. Gracias al eskaut estoy creciendo como persona. Me ha ayudado a encontrar mi sitio.”

“Al principio era un poco desastre, me estresaba muy fácilmente, pero sentía que quería seguir con ellos. A día de hoy no me arrepiento de haber tomado la decisión de ser monitora.”

Itziar, monitora

 

“Para mí el escultismo es claramente un estilo de vida: es una forma de entender este mundo y el lugar que ocupamos en él.”

“El escultismo me ha dado mucho más de lo que yo le he ofrecido. Yo le he entregado tiempo y dedicación, y el escultismo me ha dado el amor (a mi mujer la conocí en Gaizkinak) y un sentido profundo a mi vida.”

“La esencia del escultismo no ha cambiado, si bien se ha modificado en cierta manera. Pero los fundamentos filosóficos y metodológicos siguen siendo iguales.”

Jon, asabak

 

“Para mí el escultismo es un movimiento de transformación social a través del espacio lúdico.”

“El eskaut me ha aportado una herramienta de conocimiento personal, valores sociales y conciencia social. Me ha sido útil en mi vida personal y laboral. Me ha aportado autoestima, además de experiencias muy gratificantes de contacto con la naturaleza.”

“El movimiento eskaut aporta a los niños capacidad empática, cuidado a uno mismo y al otro, compromiso social y conciencia crítica.”

Mónica, asabak

 

“Acompañar a mis hijos en el proceso me ha hecho revivir valores cristianos de manera vivencial, como por ejemplo educar en formar personas que se preocupen por mejorar el mundo y dejarlo un poquito mejor de lo que está.”

“Compartir momentos con el grupo me ha traído recuerdos y vivencias personales, así como ganas de pasarlo bien”.

Iratxe, gurasoak

 

“Ha sido gratificante ver que después de los años mis hijas siguen comprometidas con el grupo y con la sociedad.”

“Compartir momentos con el grupo me ha ayudado a entender la filosofía eskaut, ya que yo no había sido eskaut de pequeña. Entender lo que se hace y vivirlo en salidas, como cocinera o en el grupo de gurasabak, me reafirma en la decisión que tomamos mi marido y yo hace un montón de años al apuntar a nuestras hijas en el grupo.”

Raquel, gurasoak

 

“De joven, estuve en la parroquia desde niña hasta ir a la Universidad, cuando tuve que irme fuera. No teníamos grupo eskaut, pero hacíamos actividades similares. El que mi hijo pueda tener lo mismo es algo estupendo, porque el ambiente de cercanía, amistad y solidaridad es muy bueno, y poder compartirlo en familia es estupendo.”

“Compartir momentos con el grupo me ha permitido poder dar continuidad a la filosofía eskaut en el día a día.”

Irene, gurasoak

 

“Queda patente la importancia del testimonio de las personas concretas con los valores de ese otro mundo más fraterno que es posible y que Jesús de Nazareth llamaba Reino de Dios.”

“Formar jóvenes con capacidad para crecer mirando en tres direcciones, será siempre un reto y una misión fundamentales del movimiento eskaut. Esas tres direcciones son: hacia dentro –creciendo en conciencia personal y autenticidad–, hacia fuera –mirando al prójimo, especialmente al vulnerable, como miembros de una misma familia humana, que habitan un mismo planeta amenazado por el cambio climático– y hacia arriba –cultivando la experiencia de Dios, misterio envolvente de Amor encarnado en Jesús de Nazareth.”

“Nuestro entorno necesita –cada vez más– testimonios vivos y concretos de esos nuevos valores, y el movimiento eskaut está llamado a aportarlos, haciendo realidad y vida esa nueva humanidad soñada en igualdad, con un claro ¡¡sí, se puede!!”

Aitor, consiliario

 

“En el tiempo que llevo en Gaizkinak he aprendido a convivir con las ramas más pequeñas, y me he enriquecido de nuevas experiencias.”

“Gracias al eskaut he conocido gente de otros grupos.”

Ainhoa, azkarrak

 

“En Gaizkinak he aprendido a participar, a no ser tímido, a hacer amigos, a vivir la vida y las aventuras, a planear excursiones y caminar duras caminatas.”

“Ser eskaut es ser valiente, respetuoso y capaz de valerse por uno mismo.”

Pablo, oinarinak

 

“He aprendido que conseguir todo lo que te propones cuesta esfuerzo, pero con la ayuda de la rama lo puedes conseguir.”

“Ser eskaut es ser eskaut. Estar siempre listo.”

Ibai, oinarinak

 

“He aprendido a convivir con personas de mi edad y a pasármelo muy bien con ellas.”

Lucía, oinarinak

 

“En el tiempo en Gaizkinak he aprendido a ayudar a la naturaleza y a ser mejor persona.”

“Para mí, ser eskaut es ayudar a la naturaleza, tener a Dios presente, aprender a jugar con la gente, echarme unas risitas y estar con los amigos.”

Sabin, oinarinak

 

“En el tiempo que llevo en el grupo he aprendido a trabajar en equipo, a valorar a las personas, a tener buen comportamiento con la familia, amigos y alrededores, a aceptar a las personas tal y como son sin criticar la apariencia física de nadie, a respetar y cuidar la naturaleza y a amar a Dios.”

“Ser eskaut es ser una persona con buenos valores para la sociedad respetando a Dios y cuidando la naturaleza y el medio ambiente.”.

Asier, oinarinak

“He aprendido a convivir con los demás.”

“Ser eskaut es ser una persona que ayuda y respeta a los demás.”

Enara, oinarinak

 

“Me gusta ir a las actividades porque me permite estar en contacto con la naturaleza y además trabajamos la imaginación. Me gusta el sentimiento de pertenencia a Gaizkinak.”

“Una de las cosas que más me gusta es el campamento de verano.”

María, oinarinak

 

“Ser eskaut es ser alegre con las personas.”

“He aprendido a ser más atrevida y no tener tantos miedos.”

Leire, koskorrak

 

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